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Desde la calle

En nombre de Fundación Espartanos, queremos agradecer a Diego Ayerza, voluntario, amigo y miembro de esta gran familia, por compartirnos su sabiduría en cada uno de sus textos, pero sobre todo, por compartir su amor con nosotros y dejar una huella imborrable en nuestro espíritu. Al momento de publicar esta obra, Diego no sabía que íbamos a sorprenderlo con un compilado de todos sus textos, muchos de ellos escritos en cuarentena. Hoy honramos su vida con esta publicación que reúne sus sentimientos, sus pensamientos y esa hermosa energía que contagia a cada uno de los Espartanos. La vida de Diego no sólo es una inspiración para todos los Espartanos que hoy están reescribiendo su historia, también lo es para todos los que tenemos el privilegio de conocerlo. Con este libro, esperamos que muchos más puedan disfrutar de sus enseñanzas. Gracias por tanto.

Dos veces el mismo río

A quienes han acompañado este viaje hacia la profundidad de los sentimientos, les ruego que no esperen a quedar sin sus afectos, para hacerles saber de la ternura que ellos despiertan en ustedes. Un día nuestros padres, hermanos, cónyuges, hijos y amigos del alma, se alejaran en busca de sus destinos, en ese momento, sería tremendo que te asalten los reproches por haberlos mirado pasar desde lejos, sin haberles transmitido la ternura que despertaban en ti, si no lo haces cuando aún estás a tiempo, te lamentarás luego que se hayan marchado y con amargura te reprocharas: “han pasado por mi existencia como un soplo, casi no los he visto pasar y ahora ya no es tiempo para demostrárselo”.

Dos veces el mismo río ha enmascarado detrás de los inocentes relatos la siempre repetida historia de los débiles y los poderosos; de los extremadamente tristes y sojuzgados, y los exultantes y dominantes. Encontrás en él la pobreza y la opulencia desmedida, el egoísmo y la solidaridad, el odio y el amor llevados incluso al paroxismo, el abandono y la sobreprotección.

Francisco, el Santo de Asís, nos dice: “de dos grandes amores surgieron dos grandes ciudades” del amor a sí mismo hasta el desprecio de Dios... La ciudad terrenal.  “Del amor a Dios y al prójimo hasta el desprecio de sí mismo... La ciudad divina

Dos veces el mismo río te las muestra... ¡Tú decides en cuál vivir!

El reverso de las palabras

$15.200,00
Fabiana inicia un viaje en bicicleta con la idea de recorrer España, las dunas del Sahara en África, llegar a la frontera con Argelia y de allí regresar a Europa para visitar otros países. La pandemia del Covid la encierra en Marruecos por un año. Escribía lo vivido entre la gente de las diferentes ciudades y aldeas del pueblo islámico. Que lo haya logrado con el teclado del celular, no es un detalle menor. Experiencias de vida, relatos que nos hablan de otro viaje más profundo, un aprendizaje que no figuraba en su hoja de ruta. Compartirlo, además para que otros se animen y hagan el suyo, resignifica su tiempo de escritura. Un libro es la excusa perfecta.

Festejo en avenida Tumulto

Si este libro es abierto, poemas y cuentos cortos verán la luz. El manojo de hojas puede convertirse en el Aleph, si se lo lee con la curiosidad con la que fue escrito, y entonces ser un pequeño punto desde el cual acceder al infinito, que está colmado de versiones de mundo, de perspectivas convivientes, de posibilidad al derecho y al revés. Ojalá este libro les resulte un infinito amigable.

Los colores del arcoiris

$10.000,00
Escribir sobre uno desde un lugar ajeno. Será porque ninguno de los relatos contenidos en este libro fue escrito en mi hogar. Escribir para otros desde sitios diferentes. Quizás porque mi historia estuvo signada por una suerte de nomadismo. Nacer en un lugar (provincia de Mendoza), ser criada y educada en otro (Buenos Aires), elegir finalmente mi lugar en el mundo (puede ser que me haya elegido a mí). Y en el medio, innumerables recorridos, atravesados por mis propias trayectorias de vida. Hace once años comencé a escribir estas crónicas, por dos razones. Una, de orden práctico, era que no tenía máquina de fotos y mi familia y amistades me pidieron que contara de ese viaje a Salvador de Bahía, tan soñado y esperado durante mucho tiempo. La otra, escribir para mi nieto Manuel, que en esos momentos tenía sólo dos añitos y yo pretendía que de alguna manera le quedara un registro de la abuela que le tocó en suerte. Pasó el tiempo, transcurrieron viajes, y de pronto, a punto de cumplir mis 70 años, descubrí que había escrito casi 400 páginas (enviadas por correo electrónico) y ya tenía seis nietos (cinco niños y una niña que apenas tiene unos días). Y me dije “¿dónde pongo lo hallado?”

No me vengas con cuentos

$16.900,00

¡Tres…, tres!…

Más de una vez, en plena peña folclórica, al terminar la segunda de un gato o chacarera, se suele pedir con ese grito, una tercera.

Pues aquí, no ha sido necesario el grito, por cuanto, José Antonio Jesús García, desde su inventiva para la narración, se nos hace presente con el tercer trabajo dentro del género. “Cuentos… pero no tanto”, primero, y “Un Sendero de cuentos” el año pasado, fueron los pilares para esta nueva entrega.

“No me Vengan con cuentos”, es una continuidad de su obra, y es, a la vez, una obra distinta. La temática se sucede sin buscarla, sin artilugios, y sin mezquindades. Brotan, relato a relato, toda clase de tramas que, como en los trabajos anteriores, nos atrapan, sin la demagogia, sin el golpe bajo, sin el facilismo de la inventiva.

Nuestro autor no hace más que sustentar su obra en la pasión de su sentir que, al leerlo, acaba siendo nuestra propia pasión.

Todos quienes tengamos la posibilidad de acceder a esta obra, tal como aconteció antes, nos habremos de deleitar con su contenido.

Relatos desde las sombras

“Relatos desde las sombras” surge como una manera de recrear mi vida en sus diferentes momentos. Retrotraerme al pasado, bucear en él y expresarlo en mi presente, contando alguna historia.

Muchos de los relatos tienen directa relación con mi vida personal. Los mismos intentan humildemente contar en prosa las experiencias pasadas, mis emociones, alegres o no tanto, pero sobre todo relatar aquello que hoy sigue presente en mí y elijo compartirlo con mis seres queridxs.

Otros de los relatos que he dado en denominar ficcionales surgen de la necesidad de crear y recrear la realidad. Jugar con algunos personajes, lugares, acciones que seguro tienen mucho de mí misma, pero que no sucedieron concretamente.   

Escribir para mí es tejer ideas, es construir imágenes, tramas, es reconstruir recuerdos, plasmar deseos y hurgar en mi imaginación como fuente de mis fantasías.